El Carnaval
Magia, espontaneidad, improvisación, tragedia, comedia, fábula, tornasol, espectáculo, ilusión, encantamiento, seducción, fascinación, una sonrisa, un guiño… Todo ello en una mirada oculta tras una ornamentada máscara en el más grande de los escenarios.
Será con “Il volo dell’Angelo” que las máscaras se convertirán en el gran encanto de Venecia. La ciudad cederá su protagonismo y los disfraces serán el centro de las miradas y del interés de los espectadores.
Durante el día la plaza de San Marcos estará cubierta por una marea que se mueve al son marcado por el ir y venir de las máscaras. Un continuo desfile de enmascarados que en su pausado avanzar arrancarán fotografías, halagos, piropos, miradas y sonrisas e incluso, como algún niño boquiabierto que trata de averiguar si está asustado o encantado, nos dejarán asombrados.
Entre el extraordinario alarde de telas, colores, máscaras, complementos y personajes tal vez alcancemos a descubrir alguno de los históricos miembros de la Commedia dell’Arte, que desde hace siglos animan este carnaval: el astuto Arlequín, el avaricioso Pantalone, el ensoñador Polichinela o el romántico Pierrot.


Que mejor representación para tan monumental escenario que este soberbio carnaval.

Aunque el carnaval veneciano hunde las raíces de sus orígenes en los siglos XII y XIII, no es hasta el último tercio del siglo XX que se recupera y adquiere la dimensión e importancia que hoy le conocemos. La ocupación de Venecia por parte de Napoleón acabó con esta celebración que estuvo a ausente de los canales de la ciudad por más de un siglo.
Ahora descubrimos en Venecia todo un espectáculo en el que las máscaras son las principales protagonistas en un continuo desfile de elaboradísimos disfraces.
Junto a ellos podremos disfrutar, a lo largo de sus calles, canales y suntuosos edificios, de un gran elenco de eventos dirigidos a todos los públicos.